Todo hace indicar que a mediados de mayo, el teleférico de Miraflores estará finalmente listo para ser inaugurado y abierto al público. El Comercio pudo conocer que la obra civil del proyecto, es decir, la colocación de piezas de anclaje y otros trabajos en las estaciones ya ha sido culminada y solo restaría que personal técnico fije las cabinas y coloque los cables y frenos respectivos. Se estima que para mediados de mayo se concluya con esta última etapa y se otorgue luz verde a la obra para que comience a operar.
Se trata del primer teleférico que tendrá la ciudad de Lima y que unirá el malecón miraflorino (parque Domodossola) con la playa Redondo. Pese a que a lo largo del tiempo se ha registrado más de un retraso por distintos factores, todo parece indicar que su apertura ya está próxima. El proyecto “Vaivén Miraflores” también contempla la revitalización del entorno urbano, con iluminación, paisajismo y espacios integrados para la cultura, el arte y el deporte.
La obra está a cargo del consorcio Zig Zag Teleféricos S.A.C., que firmó un contrato con la municipalidad para el desarrollo, operación y mantenimiento del sistema. La inversión total asciende a casi 10 millones de dólares, financiada mediante capital privado.
Este Diario consultó a la Municipalidad de Miraflores, como ente fiscalizador de los trabajos, cómo viene observando el avance de los mismos, y precisó que hasta ahora se le ha otorgado todas las facilidades del caso a la empresa para que prosigan con la obra.

Arribo de las cabinas
A inicios de noviembre del 2025, El Comercio informó que habían arribado a nuestro país las cabinas y demás piezas que faltaban para el proyecto del teleférico. Se trata de dos cabinas con capacidad para hasta 15 pasajeros cada una, que llegaron al país armadas y selladas.
En el caso del resto de los elementos, como cables, poleas y la estructura metálica que soporta todo el sistema arribaron empacados en contenedores. Tanto los pernos como las demás piezas son de material inoxidable.

Estas cabinas harán un recorrido de 310 metros en 3 minutos, desde el parque Domodossola hasta un paradero en un área de 440m2 en la Costa Verde. Tendrán acceso para sillas de ruedas, así como soportes para bicicletas y tablas de surf. Se permitirá el ingreso de mascotas y se estima que el costo de viaje será de 15 soles ida y vuelta, con una tarifa por tramo de aproximadamente 8 soles.
Detalles de lo avanzado y la etapa final
En julio pasado, Zigzag Teleféricos ya había confirmado a este Diario que el proyecto seguía siendo totalmente viable y que las cabinas ya se encontraban completamente ensambladas y listas para ser enviadas a Lima desde Suiza, país sede de Doppelmayr (empresa constructora de teleféricos ). Dicho arribo ocurrió en noviembre.
Según comentó Luis Miguel Ciccia, socio de la empresa Zigzag Teleféricos, a El Comercio, primero se debía de concluir todo lo concerniente a la obra civil, tanto en la parte del malecón, como en la playa Redondo. para proceder con la instalación de las cabinas. El tiempo estimado fue de dos meses.

Finalmente, la obra civil acaba de concluir, por lo que ahora se está a la espera de la llegada de los técnicos de Doppelmayr al Perú para que procedan con la instalación de las cabinas y puesta en marcha del teleférico.
“Ya terminamos las estaciones, tanto en la pate de arriba como de abajo. Y se supone que el primero de abril entra Doppelmayr a instalar las telecabinas. Ellos son los encargados de colocar los cables, los frenos, anclar y colgar las dos cabinas. Tardarán aproximadamente un mes”
Se estima que el personal técnico haga su arribo durante la primera semana de abril y que demore mes y medio aproximadamente en ejecutar su labor. Es decir, en mayo del 2026, el teleférico podrá ser abierto al público.

“Los técnicos austriacos y suizos de la misma compañía van a instalar todo lo que es el teleférico y nos entregarán la obra. Se ha movido un poco todo por los meses que paramos“
Por su parte, el ingeniero Alex Baumgartner, representante de Doppelmayr, la empresa constructora de teleféricos, señaló que el teleférico cuenta con los estándares mas altos de calidad y agregó que el mismo modelo, que incluye el sistema electromecánico, es el que funciona en Estados Unidos o Suiza.
“En los 5 años que Doppelmayr va a quedarse en el proyecto, garantizaremos el mantenimiento según las normas establecidas, que son las más exigentes del rubro“
Sanción y obra paralizada
El pasado 14 de mayo, a través de un comunicado, la Municipalidad de Miraflores precisó que la empresa Zigzag fue sancionada por “ejecutar obras que atentaban conta la libre accesibilidad”, pues se detectó que reiniciaron trabajos en la zona pese a estar impedidos, “atentando contra el libre tránsito vehicular o peatonal”.
“La empresa también fue notificada por negarse a las visitas de inspección del supervisor de obra encargado de la verificación técnica, así como personal de la Subgerencia de Fiscalización y Control y/o de la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres, infracción considerada muy grave“

En diálogo con El Comercio, el municipio sostuvo que se notificó de una paralización a la empresa con el fin de que cese sus actividades de forma provisional hasta que se aclarase el cambio del modelo constructivo empleado, que, según señalaron, difería del Estudio de Ingeniería que la misma empresa presentó a la municipalidad.
En tanto, Ciccia explicó a El Comercio que como parte de la obra civil del proyecto se venían colocando las piezas de anclaje en la parte de abajo (playa Redondo) y en la parte de arriba (parque Domodossola). Es aquí último donde el municipio observó que no estaba firme la base de los anillos y determinó que tiene que haber un tercer anillo para que el soporte de las cabinas quede muy bien cimentado.
“Por un error de uno de los técnicos de la constructora que realiza los trabajos es que no dejó pasar a los supervisores para que revisen lo que ya se estaba subsanando. Estuvimos reparando la observación y después nos multaron y nos cerraron, pero es culpa netamente de la constructora”, sostuvo Ciccia.
Algunos hitos y retrasos
La iniciativa fue presentada en noviembre del 2022, fecha en la que se colocó simbólicamente la primera piedra. A partir de ese momento, ha sufrido constantes demoras debido al hallazgo de ciertos materiales externos en la zona de trabajo y complicaciones en la fabricación de los componentes a utilizar.
En julio del 2024, el alcalde de Miraflores, Carlos Canales, había proyectado que el novedoso sistema de transporte estaría listo para el primer trimestre del 2025. Sin embargo, en diciembre de ese año, el plazo de entrega cambió, pues la concesionaria a cargo fijó como fecha tentativa para la inauguración del teleférico agosto del 2025.
Asimismo, se conoció que el primer cargamento de piezas metálicas, que servirá como base para la instalación del teleférico, tenía previsto llegar al Perú el 10 de enero del año pasado. No obstante, entre fines de marzo y primeros días de abril estaba programado el envío de cabinas, frenos, cables, arranques, enlaces, engranaje y demás partes. Cabe mencionar que estas piezas arribaron meses después.

Según explicó Ciccia, en aquel del 2025, el primer retraso en el proyecto se debió principalmente al descubrimiento de un antiguo cable de alta tensión, lo que generó una prolongada demora. El incidente ocurrió en una zanja excavada en la zona profunda destinada a la instalación de los pilares de la base 2, que conecta con la playa. “Es por eso que tuvimos que aguantar la entrega de las piezas”
Agregó que si las piezas hubiesen llegado como estaba programado habrían permanecido en un almacén de Aduanas. Por eso es que se frenó la fabricación de las piezas y se mandó solo una pequeña parte. Lo que resta (casi la totalidad) es lo que llegó al país en noviembre pasado.
Por último, tras la llegada de las cabinas al país en noviembre pasado, la empresa informó a El Comercio que la instalación iniciaría en diciembre, previa culminación de todo lo concerniente a la obra civil. Sin embargo, esta parte se ha concluido recién, con lo que el plazo se volvió a correr unas semanas.











