La construcción en el Perú se encamina a registrar su mayor crecimiento en casi 15 años, impulsada por la recuperación de la inversión pública, el dinamismo de la actividad privada y el aumento del consumo de cemento. De acuerdo con estimaciones recogidas por Gestión y la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), el sector atraviesa uno de sus mejores momentos desde el inicio de la década pasada.
Durante el primer trimestre de 2026, la actividad constructora alcanzó una expansión de dos dígitos, convirtiéndose en uno de los principales motores de la economía peruana. El avance de obras de infraestructura, proyectos inmobiliarios y la ejecución de inversiones regionales y municipales han contribuido a sostener esta tendencia positiva.
Según Capeco, el desempeño observado entre enero y marzo constituye el mejor resultado para un primer trimestre en más de una década, dejando de lado el efecto extraordinario de recuperación registrado tras la pandemia. El sector acumula además varios meses consecutivos de crecimiento, reflejando una mejora tanto en la demanda de materiales como en la ejecución de proyectos.
Sin embargo, especialistas advierten que mantener este ritmo en 2027 dependerá de diversos factores. Entre ellos destacan la estabilidad política luego del proceso electoral, la continuidad de la inversión pública y la capacidad del sector privado para seguir desarrollando proyectos inmobiliarios e infraestructura. La incertidumbre política suele influir en las decisiones de inversión y podría moderar el crecimiento en los próximos años.
A pesar de esos riesgos, las perspectivas siguen siendo favorables. El Ministerio de Economía y Finanzas proyecta una expansión sostenida de la economía peruana en el mediano plazo, mientras que el Banco Central ha mejorado sus expectativas para la construcción gracias a un entorno de mayor inversión y confianza empresarial.











