El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva encabezó este miércoles una ceremonia que marcó el inicio de la construcción de un puente de 12,4 kilómetros entre la ciudad de Salvador y la isla de Itaparica, proyectado como el mayor de América Latina sobre el mar.
El acto se realizó en Vera Cruz, en la isla de Itaparica, donde participaron las empresas China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC), responsables tanto de la edificación como de la concesión para operar el puente durante 35 años.
La obra, considerada una de las más relevantes en infraestructura en el país, tendrá un costo de 11.600 millones de reales (alrededor de 2.220 millones de dólares) y conectará Salvador con el litoral sur del estado de Bahía.
Durante su discurso, Lula subrayó que, además de los beneficios económicos, el Gobierno busca evitar que el proyecto genere problemas como la especulación inmobiliaria o el crimen organizado en las comunidades locales.
“Cuando construimos una obra de este tamaño hablamos de desarrollo económico y una serie de asuntos que son verdad, pero lo importante es que los habitantes de esta isla no pierdan algo muy importante que tienen y que es su tranquilidad”, señaló.
A diferencia del puente que une Río de Janeiro y Niteroi, de 13,3 kilómetros (el mayor de América Latina entre dos ciudades separadas por mar), el puente entre Salvador e Itaparica será completamente sobre el agua. El puente Río-Niteroi, inaugurado en 1974, solo tiene ocho kilómetros sobre el mar; el resto se extiende sobre tierra firme e islas.
Se estima que la nueva infraestructura reducirá unas dos horas el trayecto entre Salvador y las ciudades del litoral sur de Bahía, beneficiando a cerca de 10 millones de personas de aproximadamente 250 municipios.
El proyecto contempla que el puente, de cuatro carriles, esté finalizado para junio de 2031 y que, en algunos tramos, alcance una altura de 82 metros sobre el mar, permitiendo el paso seguro de grandes cargueros hacia la Bahía de Todos los Santos y el puerto de Salvador.
La inversión será cubierta en un 47% por el consorcio adjudicatario, mientras que el Gobierno federal de Brasil y la gobernación de Bahía asumirán el 53% restante.
Se prevé que el puente sea transitado diariamente por 28.000 vehículos, incluidos turistas que se dirijan a destinos como Morro de Sao Paulo.











