El Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) destacó la promulgación de la Ley N.° 32560, que marca un hito en la política energética nacional al promover la generación eléctrica de origen nuclear, como una medida estratégica orientada a diversificar la matriz energética, fortalecer la seguridad del sistema eléctrico y avanzar hacia fuentes más estables y de menor huella de carbono.
El CIP, liderado por su Decano Nacional, Ing. Jaime Ruiz Béjar, participó activamente en el impulso técnico de esta iniciativa a través de la Subcomisión de Seguridad Energética, Inteligente y Resiliente, presidida por el Ing. Abelardo Ortiz Silva, con aportes de criterios especializados para asegurar que la norma incorpore estándares internacionales de seguridad, sostenibilidad y uso pacífico de la energía nuclear.
La norma plantea el aprovechamiento pacífico y sostenible de los recursos de uranio y permite una nueva alternativa de abastecimiento eléctrico frente al crecimiento de la demanda energética. Asimismo, pone énfasis en el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR), tecnología que hoy relevante a nivel internacional por su menor escala, mayor flexibilidad operativa y potencial de implementación gradual, especialmente en sistemas eléctricos con necesidades específicas.
La ley también contempla una visión de largo plazo, orientada a la generación eléctrica y al desarrollo de una cadena de valor energética vinculada al uso responsable de materiales nucleares. En ese marco, establece que cualquier evaluación deberá realizarse bajo estrictas normas ambientales y de seguridad nuclear.
A nivel internacional, países como Francia, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos vienen avanzando en programas vinculados a reactores modulares pequeños, como parte de sus estrategias de transición energética, lo que posiciona al Perú en una ruta acorde con las tendencias globales en materia de innovación y sostenibilidad.
El CIP reafirmó su compromiso de seguir contribuyendo al análisis técnico y al debate especializado, destacando que esta norma representa una oportunidad clave para avanzar hacia un sistema energético más seguro, resiliente y sostenible en beneficio del país.











