Jue. Jun 24th, 2021

La pandemia del COVID-19 y la segunda vuelta electoral generan una inestabilidad que podría contraer la demanda de materiales de construcción de viviendas en los próximos meses, señaló Alberto Chara, gerente comercial de Ladrillos Lark. El mayor riesgo se ciñe sobre los materiales para viviendas de niveles socioeconómicos altos.

En general, Chara considera que el mercado de materiales de construcción mantendrá este año los mismos niveles de venta que el año pasado, pero hay riesgo de que caiga la demanda de constructoras de residenciales de lujo, porque estas dependen mucho más de factores externos, como el tipo de cambio, que esta semana superó los S/ 3.80.

Además, señaló, ante la incertidumbre política muchas de las personas de mayor poder adquisitivo se asustan y se van de viaje, invierten en el exterior o postergan sus planes de comprar una vivienda.

En cambio, en los niveles socioeconómicos medios la demanda peligra mucho menos, pues para estas personas construir o adquirir una vivienda suele ser una necesidad impostergable.

“Con la pandemia, la familia pasa mucho más tiempo en casa y necesita más áreas libres o dividir los espacios. Este tipo de público necesita hacer ampliaciones tanto verticales como horizontales. Mediante estas ampliaciones se podría tener resultados más positivos en este segmento durante el año. Si la demanda cae en el segmento A, nosotros (Lark) podemos enfocarnos más en el nivel socioeconómico C y la parte más baja del B”, expresó el ejecutivo.

Pese que el sector construcción permaneció inactivo durante tres meses el año pasado debido a la emergencia sanitaria, la venta de materiales para la construcción en el 2020 alcanzó los niveles de 2019 gracias a la alta demanda en los meses de reactivación, en especial por el “triple esfuerzo de gasto del Gobierno en obras públicas”, y el incremento de la autoconstrucción.

Luego de junio, se apreció un importante repunte de las obras en las regiones, con énfasis en aquellas enmarcadas en la reconstrucción del norte del país. Es así que, en la facturación de las empresas del rubro, la participación de las obras públicas se elevó del 8% al 20%, según estimaciones de Alberto Chara.

En esa tendencia, durante el primer trimestre de este año el sector se expandió 25%, aunque se ha desacelerado a partir de abril debido a la incertidumbre generada por las elecciones.

“Este año, la demanda en provincias va a crecer más que en Lima, porque el presupuesto para varias obras de reconstrucción recién se ha ejecutado al 30 o 35%, y estos trabajos van a continuar salga quien salga elegido presidente”, comentó.

Aumentan los costos

Por otro lado, indicó que los costos de producción se han incrementado desde los inicios de la reactivación. Por un lado, cumplir los protocolos de bioseguridad implica gastos adicionales, a los que se suman la contratación de personal para reemplazar de forma transitoria a quienes caen enfermos de COVID-19. Por otro lado, se han percibido incrementos en los costos del gas natural y la energía eléctrica, según sostuvo. Estos mayores gastos se han traslado al precio de los ladrillos, que aumentó alrededor de 20% en los últimos meses.

Además, señaló el gerente comercial, el incremento del precio del dólar podría aumentar el costo de los insumos y maquinarias importados que se emplean para fabricar los ladrillos. “Todavía no se ha trasladado el alza del dólar al sector, pero si este incremento continúa, en próximas semanas se apreciarán los efectos”, advirtió.

Selene Rosales – Gestión

Por admin


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