En el marco del Informe Económico de la Construcción (IEC) N.° 97, organizado por la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), el vicepresidente ejecutivo del gremio, Guido Valdivia, presentó un análisis sobre los retos de Lima a nueve años de su medio milenio de fundación, alertando que la capital ocupa actualmente el puesto 12° en el ranking de competitividad urbana de América Latina.
El ranking Cities in Motion de la IESE Universidad de Navarra, sitúa a Lima en el puesto 12 en competitividad urbana en América Latina y en el lugar 150 a nivel mundial, evidenciando un retroceso respecto a 2018, cuando ocupaba la posición 131. En la región, Santiago de Chile lidera el listado, seguido por Buenos Aires, mientras que Ciudad de México se posiciona en la tercera ubicación.
Valdivia advirtió que la expansión de la capital demanda con urgencia una planificación y gestión integral del suelo urbano que considere tanto sus oportunidades como sus límites, especialmente frente a los grandes proyectos en ejecución o en cartera. Entre ellos mencionó las Líneas 2, 3 y 4 del Metro de Lima, la ampliación de la Costa Verde, el tren Barranca–Lima–Ica, el Anillo Vial Periférico, la modernización del Aeropuerto Jorge Chávez y del Puerto del Callao, el megapuerto de Chancay, la Nueva Carretera Central y otras obras viales y ferroviarias clave.
Además, remarcó que la expansión del ámbito territorial de la capital demanda un nuevo modelo de gobernanza que incluya a la totalidad de las provincias de Lima y el Callao, así como a partes de Chancay, Cañete, Canta y Huarochirí, bajo una entidad autónoma integrada por los alcaldes de las seis provincias involucradas y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS).
Según Valdivia, esta entidad autónoma podría formarse a partir del actual Instituto Metropolitano de Planificación (IMP), pero para ello sería necesario fortalecerlo e implementarle un modelo de gobernanza de alto nivel, que garantice una gestión eficiente y moderna.
Así mismo crear un Operador Público encargado de la gestión de suelo y de megaproyectos urbanos sobre la base de EMILIMA, y tomar como referencia modelos internacionales como Metrovivienda de Bogotá y las empresas españolas de vivienda y suelo. Asimismo, destacó la necesidad de preparar al Instituto Catastral de Lima (ICL) para implementar la ciudad inteligente.
El plan también contempla incorporar a Canta, Cañete, Chancay y Huarochirí al área de concesión de SEDAPAL, transformar a la Autoridad de la Costa Verde en una entidad generadora de proyectos de inversión, fortalecer al SERPAR para ampliar áreas verdes —incluyendo las riberas de los tres ríos—, y focalizar a EMAPE en intervenciones integrales en barrios marginales.
Valdivia destacó que PROLIMA es un referente exitoso, al contar con un ámbito territorial claramente delimitado, un plan maestro definido, recursos asignados y continuidad en la gestión. En esa línea, propuso ampliar el alcance de sus intervenciones en el Centro Histórico mediante programas de destugurización y desarrollo de vivienda nueva, así como diseñar una estrategia de marketing urbano que contribuya a posicionar a Lima como un destino atractivo tanto para turistas como para inversionistas.










