Una enorme torre grúa de 20 metros de alto se distingue a más de un kilómetro de distancia de la obra ubicada en la avenida Víctor Malásquez, en Manchay. Pachacámac. Desde hace 10 meses los vecinos de esta inconfundible localidad de Lima Este, son testigos de la construcción del futuro Hospital Papa Francisco, que beneficiará a cerca de 200 mil habitantes
A diario, más de 300 obreros y profesionales de staff trabajan para levantar este hospital de categoría II-1 del Ministerio de Salud (Minsa), que ha alcanzado un avance de poco más del 21%, un progreso que supera significativamente el 13% programado para esta etapa. La finalización de la obra está prevista para enero del 2029, tras 42 meses de construcción.
El pabellón A será el ala principal del futuro nosocomio. (Foto: ANDINA / Jhonel Rodríguez)
«Es una obra que tiene muy buen avance, se encuentra adelantada y la culminación está programada para enero del 2029», aseguró el ingeniero Vladimir Flores, coordinador de obras del Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis), brazo técnico y ejecutor del Minsa, durante una visita a la construcción que realizó a la Agencia Andina.
Sistema antisísmico
Una vez culminado, el hospital contará con 110 camas de hospitalización, tópicos de emergencias, salas de operaciones y consultorios médicos. Además, será implementado con tecnología médica moderna, que incluirá tomógrafo, ecógrafo, equipos de rayos X, mamógrafo, densitómetro óseo y ambulancias.
La tecnología incluso estará presente en las bases de la edificación de cinco pisos gracias a su sistema de protección contra terremotos. En febrero pasado se completó la instalación de 96 aisladores sísmicos, los cuales ya han sido puestos a prueba por los recientes movimientos telúricos en Lima sin mostrar deformaciones ni desplazamientos.
“Los aisladores nos sirven para disipar las ondas sísmicas, nos ayuda a [aislar] el edificio del suelo para que pueda moverse sin afectar el trabajo del personal, es decir para que la edificación pueda seguir operando incluso durante una emergencia”, aseguró Flores sobre este sistema que garantiza que las intervenciones quirúrgicas y operaciones críticas no sean interrumpidas por sismos.
Estos dispositivos cilíndricos están colocados entre la cimentación y la estructura del edificio, constató Andina. Su función principal es separar la estructura del movimiento del suelo, disipando la energía del sismo para que el edificio se mueva suave y lentamente.
En cuanto a su capacidad operativa, el hospital contará con una torre principal denominada Pabellón A, donde se ubicarán laboratorios, un tomógrafo, sala de rayos X y un total de 126 camas de atención. Para finales de este año, se espera culminar más del 90% de la estructura de los pabellones principales que son el A, G y H. Esta semana se tiene prevista a instalación de un puente metálico precisamente en el ala A.
El ingeniero Flores destacó que esta infraestructura «será uno de los hospitales con mayor capacidad en la zona este de Lima», brindando además servicios de atención ambulatoria que son de alta demanda en la zona de Manchay.
El impacto social y económico del proyecto ya se hace sentir en la comunidad. Se estima que el nuevo hospital beneficiará a 193.000 habitantes del distrito de Pachacámac y del colindante Cieneguilla, ofreciendo equipamiento de última generación que antes no existía en la zona.
Trabajadores en plena obra del nuevo hospital de Manchay, Pachacámac. (Foto: ANDINA/ Jhonel Rodríguez)
Actualmente, la obra genera empleo directo para más de 210 obreros y 100 profesionales de staff del contratista y del equipo de supervisión de obra.
Este movimiento de personal también impulsa la economía local a través de servicios de hospedaje y alimentación, un beneficio que, en palabras del ingeniero Flores, «se va a mantener hasta el 2029», año en que el moderno centro de salud abrirá sus puertas definitivamente para transformar la atención médica en Lima este.











