Con una inversión superior a 193 millones de soles, el Ministerio de Energía y Minas (Minem), a través de la Dirección General de Electrificación Rural (DGER), culminó la ejecución física de cinco proyectos de electrificación rural en las regiones de Ayacucho, Cusco y Puno, durante el 2025.
Estas obras, que buscan cerrar las brechas de acceso a la energía en el sur andino del país, han permitido que más de 58,400 habitantes de zonas rurales cuenten, por primera vez, con servicio eléctrico en sus hogares, los que están distribuidos en 779 localidades alejadas de las citadas regiones, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las familias beneficiadas y a promover su desarrollo económico y social.
Entre los proyectos concluidos, destaca por su magnitud la “Instalación del servicio eléctrico rural de las localidades del Sector 1 de las provincias Melgar, Lampa, Azángaro, San Antonio de Putina y Carabaya, en la región Puno”, que beneficia a más de 23 500 habitantes de 496 localidades del altiplano puneño.

Un segundo proyecto en esa región es “Ampliación de la electrificación rural III etapa en las localidades del distrito de Lampa, provincia de Lampa”, que beneficia con energía eléctrica a más de 3,300 pobladores de 45 localidades.
En la región Cusco, resalta el proyecto “Mejoramiento y ampliación del servicio eléctrico rural en el distrito de Kimbiri, provincia de La Convención”, que permitió llevar energía eléctrica a más de 25,000 habitantes distribuidos en 111 localidades.
Asimismo, se culminó la electrificación de ocho proyectos rurales en diversas provincias cusqueñas, beneficiando a cerca de 5,000 personas adicionales.

En la región Ayacucho se concluyó el proyecto “Creación de la electrificación rural integral en 2 distritos de la provincia La Mar del departamento de Ayacucho”, permitiendo el acceso al servicio eléctrico a más de 1,600 habitantes de 17 localidades.
El Minem está comprometido con llevar electricidad a las zonas rurales más alejadas del país, donde el acceso a la energía representa una mejora en la calidad de vida de la población y un paso fundamental para generar nuevas oportunidades de desarrollo productivo y social.










