Lun. Feb 23rd, 2026

Perú: un país sin prevención

Por German Loyaga Aliaga

Periodista especializado en economía

En marzo del 2023 escribí un artículo que denominé: Prevención una palabra proscrita en el Estado Peruano, en la cual resalte que, desde hace muchos años, la palabra PREVENCIÓN cuyo significado en el diccionario de la RAE (Real Academia Española) dice: “tomar precauciones o medidas por adelantado para evitar un daño, un riesgo o un peligro”, y si lo llevamos a la actualidad, resulta que, tal como lo precise en marzo del 2023, es una palabra PROSCRITA en el Estado Peruano.

Y como en aquella ocasión, existen una serie de documentos, como el del  Instituto de Defensa Civil (Indeci) del 2006 “Manual Básico para la Estimación del Riesgo” que en su introducción señala: “Nuestro país, por encontrarse ubicado en el borde oriental del Cinturón de Fuego del Océano Pacífico, por la presencia de la Corriente Peruana, la proximidad a la Línea Ecuatorial, la influencia de la Amazonía y la topografía accidentada, así como la Cordillera de los Andes con una geomorfología variada, que cruza longitudinalmente el territorio nacional, está expuesta a diversos peligros, como sismos, deslizamiento, derrumbe y erosión, así como a variaciones climáticas en determinadas regiones, como precipitaciones, vientos intensos, granizadas y heladas, entre otros”.

Desde octubre 2010 existe en el Ministerio de Agricultura el Plan de Prevención ante la presencia de Fenómenos naturales por inundaciones, deslizamientos, huaycos y sequias”, entre una infinidad de documentos elaborado por el Centro Nacional de Desastres (Cenpred).

Pero además, hay artículos escritos por destacados profesionales, entre ellos el ing. Raúl Delgado Sayán, especialista en temas de infraestructura que en el 2017 escribió en el blog de Lampadia “Reconstrucción: pasar del “que hay que hacer” al “como” (1); y luego en el 2019 escribió el artículo “A propósito del Niño: ¿Por qué se caen los puentes y el SNIP? (2) en el mismo blog de Lampadia.

Paradoja frustrante

Hay una paradoja frustrante e increíble, el Perú es uno de los países con más estudios de riesgo en el mundo, pero esa información se queda en el papel. A febrero de 2026, la brecha entre la advertencia técnica y la acción política sigue siendo el principal cuello de botella.

Esta afirmación suele escucharse en el ámbito de la Gestión del Riesgo de Desastres (GRD) y la planificación estratégica en el país. Aunque no hay un ranking oficial que diga «Perú es el #1 en cantidad de folios escritos sobre riesgos», diversas instituciones y expertos coinciden en que el Perú es un «campeón de los diagnósticos».

El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) a través de su plataforma Sigrid (Sistema de Información para la Gestión del Riesgo de Desastres), en el Perú ha acumulado miles de mapas de peligro, informes de vulnerabilidad y escenarios de riesgo. Y por ello, muchos especialistas en ingeniería y gestión pública señalan que, comparado con otros países de la región, el Perú tiene identificados casi todos sus puntos críticos (por sismos, lluvias, heladas o huaicos).

Además, el Ceplan (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico), en sus informes de riesgos y oportunidades para el país, destaca que el Perú cuenta con una robusta normativa y múltiples estudios técnicos. Sin embargo, aquí entra la frase con un tono de autocrítica: «Tenemos muchos estudios, pero poca ejecución».

Así también, expertos y críticos de gestión pública, mencionan que el Perú tiene una de las bases de datos de riesgos más completas del mundo (estudios de microzonificación sísmica, mapas de inundación, etc.), pero esa información muchas veces se queda en los archivos de los ministerios, municipios y no se traduce en obras de prevención o reubicación de poblaciones.

Lamentos y más lamentos

Escuchar los lamentos del Gobernador de Arequipa, Rohel Sánchez Sánchez, es patético, decir que las torrenteras han sido ocupadas parcialmente, y ha habido descuido de los alcaldes, ya reza con lo histriónico. ¿Acaso no saben que estos fenómenos naturales son recurrentes en el Perú y en cada una de las regiones?

De acuerdo a reportes del Coen (Centro de Operaciones de Emergencia Nacional) e Indeci al 22 de febrero de 2026, hay 15 regiones bajo alerta roja y con daños significativos, habiéndose identificado en riesgo extremo de activación de quebradas y desbordes a las regiones de Áncash, Arequipa, Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Piura, Tacna y Tumbes, en la costa y sierra; así como también en las regiones de Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Huánuco, Junín y Pasco, de la Zona Centro y Selva Alta.

Presupuesto Publico

El presupuesto total del Sector Público para 2026 asciende a S/ 257,562 millones, enfocado en la descentralización y el cierre de brechas. Sin embargo, el PIM 2026 (Presupuesto Institucional Modificado) proyectado para prevención y atención de emergencias es de S/ 2,374 millones. Esa cantidad representa el 0.92 % del total del presupuesto para atender la reducción de riesgos de desastres, incluyendo la descolmatación de ríos y medidas ante lluvias intensas.

En la actualidad, la situación de lluvias extremas y huaicos en el Perú mantiene en muy alto riesgo a cerca de 12 millones de ciudadanos. Si bien es cierto que a la fecha no hay una cifra de perdidas consolidadas, las proyecciones se estiman que impactaran significativamente en el PBI, lo que generara riesgos de desabastecimiento por el bloqueo de carreteras, que históricamente ha generado pérdidas de cientos de millones de soles. 

Si se toma en cuenta las perdidas generadas por estos mismos fenómenos naturales en el 2023, que ascendieron a S/ 13,000 millones, entonces estamos frente a una situación muy grave, que indudablemente afectara la infraestructura y producción nacional.

ARCC, ANIN, G2G

Desde la creación de la ARCC (Autoridad para la Reconstrucción con Cambios) en abril de 2017, la creación ANIN (Autoridad Nacional de Infraestructura) y el contrato G2G (Government to Government) por sus siglas en inglés, en este caso con el Reino Unido para los Juegos Panamericanos Lima 2019 y la reconstrucción del norte tras el fenómeno de El Niño, han transcurrido más de 6 años, y los resultados han sido para llorar.

Lo peor de todo, es que se tuvo que recurrir a un país extranjero, Reino Unido, para que nos haga prácticamente las obras, con lo cual la ingeniería peruana daría la impresión que no tiene el menor conocimiento para ello. Si eso fuera así, entonces quienes son los que han desarrollado las más importantes obras de infraestructura en el país, desde la época del Imperio Incaico, acaso no han sido ingenieros peruanos.

Lo ridículo es que Inglaterra es un país cuya geografía dista mucho del Perú, no tiene montañas ni ríos de las dimensiones y caudal que hay en el Perú, y por tanto los ingenieros ingleses han venido primero a aprender de los ingenieros peruanos que día a día viven en este hábitat.

De lo fácil a lo complejo

El tema es bien simple, imaginemos que un paciente tiene que ser operado de un tumor maligno y entra a sala de operaciones donde lo esperan dos cirujanos, uno de ellos dice al otro que lo mejor es revisar los órganos laterales, y eso hacen, y no extirpan el tumor, y deciden culminar la operación sin extirpar el tumor, y lo envían a sala de recuperación.

Ese paciente son las ciudades que vienen sufriendo las inclemencias del tiempo, que lejos de extirparles el tumor que eran esas quebradas, ríos que afectan las ciudades cada vez que se producen lluvias de esta magnitud, dejan ahí. Esos “cirujanos” llamados ARCC, G2G, ANIN, Gobiernos Regionales, Provinciales y locales, solo se dedicaron a levantar infraestructura dañada, es decir, miraron los órganos laterales. Y como es previsible, el tumor volvió a crear caos en la salud de la ciudad.

La solución siempre fue sencilla, no se requería de Planes Maestros ni nada por el estilo, estos “médicos” solo tenían que ejecutar lo que debieron hacer en principio, es decir, construir DRENAJES PLUVIALES, DEFENSAS RIBEREÑAS, revisión de los proyectos de los extranjeros, etc,. etc., en fin. Pero además, hay que tener en cuenta que no se puede mezclar una obra nueva con obras de prevención.

Ineficiencia presupuestal

Si bien es cierto que hay una partida, que es muy poca, sin embargo, no se sabe gastar. Existen informes de la Defensoría del Pueblo que señalan que, a pesar de las alertas, muchos gobiernos regionales y locales apenas superan el 60% de ejecución de sus fondos para desastres. Mas aun, entre enero y marzo hay un “periodo muerto” (precisamente cuando más llueve), en razón que el sistema administrativo se paraliza por el cierre del año fiscal anterior.

A esto hay que sumarle la informalidad y presión social, que es muy potente. Gran parte de las recomendaciones implican reubicar poblaciones asentadas en fajas marginales o laderas. Ello, políticamente, es costoso y difícil de ejecutar sin generar conflictos sociales. Sumado que el 80% de las viviendas en Perú son autoconstruidas.

Revertir el riesgo en zonas ya consolidadas es infinitamente más caro que haberlo prevenido, y aquí viene lo más costeante, el Estado a menudo opta por «reaccionar» en lugar de «prevenir» por un tema de costos inmediatos.

«Reconstrucción con Cambios»

En toda esta maraña de cosas, el enfoque ha estado históricamente volcado a reconstruir lo dañado en lugar de evitar el daño futuro. Se priorizan obras visibles (como cemento y asfalto) porque tienen mayor impacto político inmediato, mientras que las obras de prevención estructural (como represas de control de sedimentos en las cabeceras de las cuencas) son menos «notables» para el votante promedio.

Guerra avisada no …

En síntesis, hace años que estamos avisados de estos fenómenos naturales, y de lo podría ocurrir, y por supuesto las autoridades competentes desde el Gobierno Central, Congreso de la República, Gobiernos Regionales, Provinciales, locales, no han hecho absolutamente nada. Sin lugar a dudas, el nuevo gobierno del señor Balcazar, si quiere marcar diferencia de sus antecesores tiene el deber, en primer lugar, de no seguir postergando a la ingeniería peruana a favor de extranjeros, y en segundo lugar de presionar a todas las demás autoridades a ejecutar las recomendaciones ya existentes.

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN





NUESTRO DIRECTORIO ESPECIALIZADO



AUSPICIADORES















CONTÁCTANOS

Email: publicidad@dipromin.com

M. 955059720