Más de 4,100 metros cuadrados destinados al comercio informal ingresaron al circuito de desarrollo económico del país tras la entrega de títulos de propiedad a los mercados Virgen de Guadalupe, en el distrito de Mi Perú (Callao), y 24 de Enero, en Manchay (Pachacámac), una acción que beneficia de manera directa e indirecta a cerca de 1,600 personas entre comerciantes, trabajadores, proveedores, familias y consumidores.
En el Callao, los integrantes del Mercado Virgen de Guadalupe celebraron la obtención de su título de propiedad luego de más de dos décadas de espera. Conformado por 43 socios y 56 puestos de venta, el centro de abastos proyecta ahora ejecutar mejoras en infraestructura, optimizar sus servicios y atraer nuevas inversiones que contribuyan al desarrollo de Mi Perú.
Mientras tanto, en Manchay, los comerciantes del Mercado 24 de Enero vieron culminada una lucha de 28 años por alcanzar la seguridad jurídica de su centro de trabajo. La obtención del título de propiedad les permitirá gestionar créditos, fortalecer la seguridad de sus instalaciones y emprender proyectos de modernización que beneficiarán tanto a comerciantes como a consumidores.
La formalización de mercados constituye una apuesta estratégica para impulsar la economía popular y fortalecer los pequeños emprendimientos que sostienen gran parte de la actividad comercial en las ciudades. Además de brindar estabilidad jurídica, crea condiciones para generar empleo, incrementar la productividad y promover un crecimiento urbano ordenado.
«Cuando se formaliza un mercado, no solo se reconoce la propiedad sobre un terreno. Se generan condiciones para que los emprendedores crezcan, inviertan y mejoren sus servicios, impulsando la economía de sus comunidades», destacó Carlos Reátegui Sánchez, director ejecutivo de Cofopri durante las ceremonias de entrega.
Asimismo, el funcionario destacó que detrás del impulso de la titulación de los centros de abastos se genera una cadena productiva que involucra a familias emprendedoras, abastecedores, transportistas, trabajadores y cientos de vecinos que encuentran en estos mercados una fuente permanente de empleo, ingresos y abastecimiento. Por ello, la formalización impacta positivamente en toda una red económica que sostiene el desarrollo local.
La formalización realizada por el Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) constituye una herramienta de desarrollo que permitirá a ambos centros de abastos acceder a nuevas oportunidades de inversión, financiamiento y modernización, fortaleciendo la actividad económica que diariamente dinamiza estos espacios de comercio popular.
Con la entrega de estos títulos, el Estado reafirma su compromiso con la formalización como motor de desarrollo económico y social, permitiendo que cientos de emprendedores transformen años de esfuerzo y perseverancia en oportunidades reales de progreso para sus familias y comunidades.











