Lo que durante años fue un vivero municipal abandonado en la avenida Morales Duárez, en Carmen de la Legua Reynoso, hoy es un espacio vivo de educación ambiental y encuentro comunitario gracias al apoyo de Grupo Bimbo y su programa Buen Vecino.
El Eco Parque Educativo Yachay Mayu, cuyo nombre en quechua significa “El río nos habla, la naturaleza nos educa”, abre sus puertas para recibir a vecinos, escolares y familias, convirtiéndose en un aula abierta donde el aprendizaje, la conciencia ecológica y el contacto con la naturaleza se integran al día a día del distrito.
El proyecto, desarrollado en alianza con la Municipalidad de Carmen de la Legua Reynoso y con la participación de autoridades del Ministerio del Ambiente, buscó recuperar un espacio abandonado y transformarlo en un área segura y accesible para la comunidad.
La intervención incluyó la mejora integral de las áreas verdes, la siembra de diversas especies de flora y la adecuación del entorno para actividades educativas y recreativas. Además, el parque ya había comenzado a recibir visitas guiadas y estaciones de aprendizaje antes de su inauguración oficial, consolidándose como una extensión del aula escolar y un punto de encuentro para las familias.
“Creemos que el desarrollo de las comunidades también es contar con espacios que eduquen, inspiren y promuevan el respeto por el medio ambiente. Yachay Mayu es un ejemplo de cómo el trabajo conjunto puede generar beneficios reales para las familias”, afirmó Andrés Ferrero, gerente general de Bimbo Perú, durante la inauguración.
La apertura oficial contó con la participación de vecinos, colaboradores, autoridades locales y representantes del Ministerio del Ambiente. Como parte de la ceremonia, se juramentó a los Guardianes del Eco Parque, un grupo de niñas y niños que asumieron el compromiso simbólico de proteger y difundir el valor ambiental del lugar, reforzando la misión educativa y de cuidado del espacio.
Ubicado cerca de la panadería Bimbo en el Callao, Yachay Mayu se convierte en un ejemplo de alianza público-privada donde la empresa combina responsabilidad social, educación y sostenibilidad, dejando una huella positiva más allá de su operación productiva.
Con esta iniciativa, Bimbo reafirma su compromiso con las personas y el planeta, demostrando que invertir en la comunidad y en espacios educativos y ecológicos contribuye al bienestar y desarrollo de los lugares donde opera.










