Las viviendas rurales Wasiymi que construye y entrega el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento no solo brindan abrigo, también protegen la salud y salvan vidas. Así lo confirman los resultados de la Evaluación de Impacto del Programa Nacional de Vivienda Rural (PNVR), que evidencian una reducción significativa de la neumonía en familias que habitan estos módulos en zonas afectadas por heladas.
El estudio revela que los hogares que utilizan de manera efectiva las viviendas Wasiymi redujeron la incidencia de neumonía en 3,5 puntos porcentuales, un impacto directo atribuido al programa. Este efecto positivo, además, se mantiene hasta tres años después de la intervención, demostrando la efectividad y sostenibilidad de la solución habitacional impulsada por el sector.
“Una vivienda digna puede marcar la diferencia entre enfermar o estar protegido. Estos resultados nos confirman que estamos invirtiendo bien los recursos públicos y, sobre todo, cuidando la vida y la salud de las familias rurales más vulnerables del país”, desatacaron desde el Ministerio de Vivienda. Además, señalaron que “nuestra tarea ahora es fortalecer el acompañamiento social y asegurar que estas viviendas sigan siendo usadas de manera adecuada y sostenible en el tiempo”.
La evaluación fue desarrollada por la Oficina General de Monitoreo y Evaluación del Impacto (OGMEI), del Ministerio de Vivienda, a través de su Oficina de Evaluación del Impacto, aplicando una metodología rigurosa basada en información de línea base y línea de salida, lo que permitió medir con precisión los efectos reales del programa en los hogares beneficiarios.
La presentación de los resultados se realizó ante el equipo técnico del PNVR y contó con la participación de sus tres unidades: Unidad de Gestión Social, Unidad de Gestión Territorial y Unidad de Atención Técnica y Sostenibilidad, cuyos profesionales analizaron los hallazgos y aportaron propuestas para mejorar la intervención.
Además de los impactos en salud, el estudio identificó oportunidades de mejora relacionadas con el acompañamiento a las familias, el uso sostenido de los módulos habitacionales y una mayor articulación con otros sectores del Estado, elementos clave para potenciar los resultados en el mediano y largo plazo.
Con esta evaluación, el Ministerio de Vivienda reafirma su compromiso con una gestión pública basada en evidencia, la transparencia y la mejora continua del gasto público, orientada a generar más bienestar, salud y calidad de vida para las familias rurales que enfrentan condiciones climáticas extremas.










