El interés por desarrollar nuevos proyectos de energía renovable en el sur del Perú continúa ganando terreno. Un ejemplo proviene de Compañía Eléctrica El Platanal (Celepsa), empresa del Grupo Unacem, que el año pasado obtuvo la concesión temporal para realizar estudios de factibilidad de la central eólica Sacaco, en el distrito de Bella Unión (Caravelí, Arequipa). Ahora, su atención se traslada hacia Ica. ¿Qué planes tiene para esta región?
En detalle, según un aviso publicado por la Dirección General de Electricidad (DGE) del Ministerio de Energía y Minas (Minem)en el Boletín Oficial del diario El Peruano, la empresa La Quebrada 2, vinculada a Celepsa, presentó una solicitud de concesión temporal para realizar estudios de factibilidad relacionados con el proyecto Central Eólica La Quebrada 2.
La iniciativa forma parte de la estrategia de Celepsa para evaluar nuevas oportunidades de generación renovable en una zona reconocida por su alto potencial eólico. El proyecto Central Eólica La Quebrada 2 se localiza entre las provincias de Nasca y Marcona (Ica), mientras que la titularidad de su Instrumento de Gestión Ambiental corresponde a Ecorer, empresa vinculada al desarrollo de la iniciativa, que también forma parte de Celepsa.
La concesión temporal es una herramienta que permite a las empresas desarrollar estudios técnicos, económicos y ambientales necesarios para determinar la factibilidad de un proyecto de generación eléctrica. Esta autorización no implica el inicio de obras ni la construcción de infraestructura, pero sí representa un paso previo para una eventual inversión de mayor escala.
Proyecto eólico demandaría inversión superior a los US$ 153 millones
De acuerdo con el Estudio de Impacto Ambiental semidetallado (EIA-sd) del proyecto, el desarrollo de la Central Eólica La Quebrada 2 y su conexión al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) demandarían una inversión estimada de US$ 153.6 millones.
La iniciativa contempla la instalación de 19 aerogeneradores, cada uno con una potencia aproximada de 5.9 megavatios (MW), lo que permitiría alcanzar una capacidad instalada total de hasta 112.1 MW. De esa manera, el proyecto se perfila como una de las apuestas renovables de mayor escala de Ica.
Para incorporar la energía producida al sistema eléctrico nacional, el proyecto prevé la construcción de una subestación elevadora de 220/33 kV, denominada Subestación La Quebrada 2, así como una línea de transmisión de 220 kV de aproximadamente 9.4 kilómetros, que se conectará con la subestación existente de Cahuachi.
Según la documentación, el área destinada al proyecto abarca alrededor de 80.13 hectáreas y se encuentra ubicada en una zona desértica cercana a la carretera Panamericana Sur, entre los distritos de Marcona y Nasca. De concretarse, la iniciativa contribuiría a incrementar la participación de las energías renovables en la matriz eléctrica peruana y reforzar la oferta de generación en el sur del país.











